La tradición mística que hace única a esta isla
Siquijor tiene fama en Filipinas de ser la isla de la brujería y la magia negra. Los propios filipinos la miran con una mezcla de respeto y miedo. Esa reputación viene de sus curanderos tradicionales, los mananambal, que practican rituales de sanación heredados de generación en generación. Para los viajeros, es una oportunidad de conocer una tradición cultural fascinante que no encontrarás en ningún otro lugar del país.
El más conocido es el bolo-bolo: el curandero coloca un vaso de agua sobre la parte del cuerpo que te duele o preocupa. A través de un tubo de bambú o caña, sopla dentro del agua y — aquí viene lo impactante — empieza a salir una sustancia negra del vaso. Los curanderos dicen que es la enfermedad o la energía negativa que extraen del cuerpo.
No hay explicación científica clara. Algunos lo atribuyen a un truco (carbón o hierbas en el tubo), otros creen en su poder espiritual. Sea como sea, es una experiencia cultural única e impactante.
Más allá del bolo-bolo, los curanderos de Siquijor son expertos en medicina herbal. Preparan aceites, ungüentos y pociones con plantas locales para todo tipo de dolencias: dolor muscular, problemas de piel, fiebre, etc. Cada Semana Santa se celebra en la isla un ritual donde los curanderos recogen hierbas durante la noche y preparan sus remedios para el año. Es el evento más importante de la tradición.
No hay un directorio oficial. La mejor forma es preguntar a los locales — en tu alojamiento, en los restaurantes o a tu guía de la vuelta a la isla. La mayoría de residentes de Siquijor conocen al menos un curandero en su barangay. Los más conocidos están en la zona de San Antonio, en el interior de la isla.
La familia que nos acogió en Nochebuena nos llevó a conocer a su curandero de confianza en San Antonio. Fuimos con escepticismo y salimos sin saber qué pensar — la experiencia es tan genuina que te remueve.
Algunas pautas importantes:
La forma más habitual es el ferry desde Dumaguete a Siquijor (1 hora, unos 200 PHP). Desde Cebú puedes tomar un ferry a Dumaguete y de ahí conectar. Otra opción es el ferry directo desde Bohol (Tagbilaran). Una vez en la isla, lo mejor es alquilar una moto (300-400 PHP/día) y hacer la vuelta a la isla parando en Cambugahay Falls, Salagdoong Beach y los curanderos. Muchos viajeros contratan un siquijor tour en jeepney que cubre todos los puntos en un día.
Visitar a un curandero bolo-bolo es el tipo de experiencia que no encuentras en las guías mainstream. Es lo que hace que Siquijor sea más que otra isla bonita con playas y cascadas. Hay una capa de misterio y tradición que le da una personalidad propia y hace que muchos mochileros se queden más días de los planeados. Lleva protector solar y repelente para las visitas al interior — los mosquitos son persistentes en la zona de los curanderos.
Enlaces de afiliado Amazon. Si compras a traves de ellos, nos ayudas sin coste extra.
No viajes a Filipinas sin cobertura. 5% de descuento automatico con nuestro enlace.
Calcula tu seguro IATI →